EdTech: recursos tecnológicos que buscan impactar en la calidad educativa

La aplicación de la tecnología en la educación superior es extremadamente importante y tiene un impacto significativo en la calidad de la enseñanza y aprendizaje. En estos tiempos tan exigentes y disruptivos, su uso, prácticamente, tiene carácter obligatorio y ya no se puede considerar una alternativa complementaria. 

La tecnología aplicada en la educación, también conocida como tecnología educativa o EdTech (Educational Technology), es la utilización de herramientas y recursos tecnológicos para mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje. 

Gustavo Vargas, responsable de la Jefatura de Enseñanza Aprendizaje de la Universidad Franz Tamayo, Unifranz, indica que “la integración de la tecnología en el ámbito educativo tiene como objetivo optimizar la adquisición de conocimientos, habilidades y competencias por parte de los estudiantes”.

Algunas razones por las cuales la tecnología es crucial en la educación superior tienen que ver con el acceso y la flexibilidad que brinda, el enriquecimiento del aprendizaje que ahora es más personalizado, el fomento del trabajo colaborativo y la participación en el aula, la preparación del estudiante para su inserción en el mundo laboral o el incentivo de actividades investigativas y la eficiencia administrativa, entre otros.

Tendencia en tecnología educativa

Año tras año, nuevos descubrimientos y avances, ayudan a la evolución de la tecnología educativa. Gracias a este desarrollo, ahora existen muchas más metodologías y plataformas para acceder al aprendizaje y hacer que este proceso de asimilación de conocimiento sea mucho más efectivo y dinámico.

Vargas destaca cinco tecnologías educativas que están marcando tendencia actualmente: 

  1. Cultura de innovación. Impulsa a docentes y estudiantes a explorar nuevas formas de enseñar y aprender, utilizando tecnologías y métodos vanguardistas para lograr una educación más efectiva y relevante.
  2. Aprendizaje profundo y significativo. Se enfoca en promover un aprendizaje que vaya más allá de la memorización superficial de información. “Busca que los estudiantes comprendan profundamente los conceptos y puedan aplicarlos en situaciones reales. 
  3. Cambios en el modelo de evaluación del aprendizaje. Haciendo énfasis hacia una evaluación más diversificada y auténtica. Esto incluye la evaluación continua a lo largo del proceso de aprendizaje, que reflejen mejor las habilidades y conocimientos adquiridos. Antiguamente, la evaluación en la educación se centraba en exámenes escritos y calificaciones numéricas.
  4. Rediseño de los espacios educativos. Se reconoce que el entorno físico en el que se lleva a cabo la educación también tiene un impacto en el proceso de aprendizaje. Se busca crear unos espacios flexibles y colaborativos que se adapten a diferentes modalidades de enseñanza, fomentando la interacción entre estudiantes y docentes.
  5. Aprendizaje híbrido y colaborativo. Combina la enseñanza presencial con el aprendizaje en línea, permitiendo a los estudiantes acceder a contenidos y actividades en línea, además de participar en interacciones en el aula, proporcionando flexibilidad y adaptabilidad en la forma en que se accede al conocimiento. El trabajo colaborativo es un componente clave en este enfoque, ya que alienta a los estudiantes a trabajar juntos en tareas, tanto en persona como a través de plataformas en línea”, puntualiza el académico.

Recursos tecnológicos 

El pedagogo explica que las tecnologías han permitido desarrollar algunos recursos que están facilitando los procesos educativos, tanto en el aula como fuera de ella. Tales como:  

  1. Plataformas LMS (Learning Management Systems). Estos sistemas de gestión del aprendizaje, a través de plataformas como el Moodle, permiten a instituciones educativas crear, administrar y ofrecer cursos en línea. Estas plataformas ofrecen herramientas para la creación de contenido educativo, la distribución de material de estudio, la comunicación entre docentes y estudiantes, la evaluación y seguimiento del progreso de los estudiantes.
  2. Bibliotecas virtuales. Son plataformas en línea que brindan acceso a una amplia variedad de recursos educativos y de investigación, como libros electrónicos, artículos académicos, videos, audios y otros materiales. 
  3. Laboratorios virtuales. Los laboratorios virtuales son simulaciones en línea que permiten a los estudiantes experimentar y explorar conceptos científicos y técnicos en un entorno virtual. Estas herramientas proporcionan una alternativa a los laboratorios tradicionales, permitiendo a los estudiantes realizar experimentos y observaciones sin la necesidad de equipos o instalaciones físicas. 


“Aplicar la tecnología en la educación superior no solo mejora la forma en que se imparten los conocimientos, sino que también permite una experiencia de aprendizaje más personalizada, colaborativa y relevante”, precisa Vargas.