Integrar la tecnología de forma equitativa, el reto educativo para la próxima década

La tecnología avanza a pasos agigantados, cambiando nuestro mundo a una velocidad vertiginosa. La inteligencia artificial (IA), la virtualidad, las aplicaciones educativas, entre otras maravillas modernas han aterrizado en las aulas para quedarse y brindar oportunidades a los docentes.

Sin embargo, las brechas digitales entre el campo y la ciudad, entre escuelas particulares y fiscales, entre hombres y mujeres, siguen siendo reales, lo que plantea la pregunta ¿cuáles son los retos para la educación en este futuro digital?

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) señala que la innovación digital ha demostrado su capacidad para complementar, enriquecer y transformar la educación y posee el potencial para acelerar el avance en la consecución del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 (ODS 4), que es “garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos”, así como para transformar los modos de acceso universal al aprendizaje.

También puede reforzar la calidad y la pertinencia del aprendizaje, reforzar la inclusión y mejorar la gestión y la gobernanza de la educación. En tiempos de crisis, el aprendizaje a distancia puede mitigar los efectos provocados por la disrupción de la educación y el cierre de escuelas.

“Los principales retos que enfrenta la educación están en la actual tecnología y digitalización, las cuales debe ser aplicadas de manera efectiva en la enseñanza y el aprendizaje”, señala Leslie Karen Vidaurre Flores, experta de la Jefatura de Enseñanza y Aprendizaje (JEA) de la Universidad Franz Tamayo, Unifranz.

De acuerdo con Vidaurre, el papel de los educadores en esta revolución tecnológica  debe ser fomentar en los estudiantes las habilidades de pensamiento crítico, resolución de problemas y creatividad, para prepararlos para la cambiante práctica profesional, pero hacer esto, desde la equidad, ya que sólo así se pueden maximizar los beneficios de la tecnología en la enseñanza.

“Debemos fomentar a los estudiantes las habilidades de pensamiento crítico, creatividad y resolución de problemas para que estén preparados en la práctica profesional. Es importante que la integración de la tecnología en la educación sea equitativa, considerando las diferentes realidades económicas y sociales de los estudiantes, y que se aborden los desafíos de manera proactiva para maximizar los beneficios de estas herramientas en el proceso educativo”, asegura la académica.

 

unifranz

Los docentes serán claves, ya que guiarán el crecimiento de los estudiantes en los nuevos tiempos de la digitalización

Educando en un mundo digital

De acuerdo con la Unesco, la digitalización de la educación permite procesos y trayectorias de aprendizaje más flexibles y personalizados, así como la innovación pedagógica, pero también impulsa cambios en la forma de concebir los sistemas de gestión de la educación y de evaluar las competencias de los educandos.

Sin embargo, señala el organismo mundial, esto no está exento de grandes riesgos y preocupaciones en lo relativo a la privacidad y la protección de datos, el incremento de la brecha digital y el bienestar de los alumnos.

Una de estas brechas, es la de género. De acuerdo a estudios realizados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), las desigualdades de género en el acceso a las nuevas tecnologías repercuten en las competencias y el futuro desarrollo profesional de las mujeres y las niñas en las disciplinas digitales, lo que también conduce a un sesgo de género en el desarrollo de la IA y las herramientas tecnológicas.

Las mujeres y las niñas están infrarrepresentadas en las disciplinas de las TIC, en el sector de las TIC y en el desarrollo de la IA, ya que el 80% de los programas informáticos son creados por equipos formados únicamente por hombres.

Por eso, la experta señala que se debe incrementar el acceso a la tecnología mediante el uso de dispositivos y conectividad óptima y evaluar las necesidades individuales de los estudiantes en la enseñanza-aprendizaje.

“Estas medidas pueden contribuir a mejorar la calidad y la equidad en la educación, pero es crucial que las soluciones sean adaptadas a las realidades específicas de cada contexto educativo”, puntualiza.

Sin embargo, seguirán existiendo brechas, por lo que es necesario priorizar en la enseñanza habilidades como la resolución de problemas y mejorar la interacción con sus pares y utilizar la tecnología para personalizar la educación de cada estudiante.

“Debemos priorizar en los estudiantes las habilidades como la resolución de problemas, la interacción entre pares de esta manera mejorar la comunicación y desarrollar el pensamiento crítico. Utilizar la tecnología para adaptar la enseñanza aprendizaje a las necesidades individuales de cada estudiante e implementar metodologías activas y estrategias adecuadas para el desarrollo de proyectos y prácticas que simulen los retos de la vida profesional”, agrega.

En esta encrucijada, los docentes serán claves, ya que guiarán el crecimiento de los estudiantes en los nuevos tiempos de la digitalización.

Los docentes -según la experta-, son guías en la enseñanza aprendizaje que desarrollan en los estudiantes las habilidades sociales, emocionales, éticas y el pensamiento crítico, Son esenciales en la educación del futuro al desarrollar en los estudiantes habilidades humanas, ética y capacidad para adaptarse a un entorno educativo en constante cambio, contribuyendo al desarrollo integral de los estudiantes.

Vidaurre agrega que deben tener la capacidad para despertar el interés, fomentar la curiosidad y promover la motivación intrínseca contribuyendo al éxito educativo a largo plazo.

Para esto, el docente debe incorporar las metodologías activas que fomenten la participación activa y la resolución de problemas en los estudiantes. También deben promover la investigación y resolución de problemas.

“La tecnología permite la creación y aplicación de nuevos métodos de enseñanza, como la gamificación, la realidad virtual o el aprendizaje basado en proyectos. Estos enfoques pueden hacer que el aprendizaje sea más atractivo y efectivo”, concluye Vidaurre.