La investigación educativa se nutre de la inteligencia artificial para ser más efectiva

En un mundo globalizado, posmoderno y de grandes avances tecnológicos, la educación y todos sus procesos se enfrentan a múltiples y complejos desafíos.

Uno de esos retos es la inteligencia artificial; potente herramienta capaz de transformar por completo la educación, mejorando su eficiencia y efectividad. Además, de ofrecer retroalimentación instantánea y ayudar a los maestros a identificar áreas de mejora. Para ello, es necesario hallar un justo equilibrio para que el papel del maestro no se diluya con el tiempo y perviva la interacción humana en el aula.

En esta desafiante coyuntura, la investigación educativa trata de ir más allá del análisis, la observación y la evaluación de diversos aspectos relacionados con la educación. La inteligencia artificial, además de otros factores sociales, inciden en ese objetivo; es decir, mejorar el conocimiento, la metodología y las políticas educativas. 

Para Magaly Mariaca Garrón, docente de la carrera de Derecho de la Universidad Franz Tamayo, Unifranz, el modelo educativo actual no está dando respuestas adecuadas y oportunas a las necesidades de aprendizaje de los estudiantes, quienes ahora tienen acceso a un cúmulo de información en redes sociales.

“La tecnología ha generado nuevos espacios de comunicación que facilitan el intercambio de información y conocimientos. Esto ha llevado a que las personas se enfrenten a situaciones cotidianas que no siempre pueden ser explicadas”, indica la académica.

La investigación educativa debe explorar diferentes enfoques para entender, de manera profunda y lógica, los constantes cambios y la complejidad social. Esto se debe a las particularidades de cada sociedad y al rápido avance tecnológico, incluyendo la inteligencia artificial, que a menudo supera a la inteligencia humana, en seguimiento y comprensión.

Para Mariaca, la IA es una tecnología emocionante para la educación porque facilita el desarrollo de sistemas de enseñanza personalizados e interactivos que se ajustan al ritmo de aprendizaje de cada estudiante.

Los programas en línea brindan la oportunidad a los estudiantes de tener un mayor control sobre su proceso educativo. Significa que pueden aprender a su propio ritmo, en cualquier lugar y en cualquier momento. 

Además, ahora se puede acceder a recursos en línea desde cualquier dispositivo móvil con acceso a Internet, favoreciendo a estudiantes con horarios de trabajo o que viven lejos de las instituciones educativas. 

La influencia de la inteligencia artificial en la investigación educativa implica deconstruir, reconstruir y asumir políticas orientadas a responder los constantes cambios y la diversidad cultural y multilingüe a través de la investigación transdisciplinar.

Usos de la IA en la investigación educativa

La inteligencia artificial tiene múltiples aplicaciones. Por ejemplo, Bing, que solo era un motor de búsqueda, ahora utiliza la IA en varias funciones, como el chatGPT y Bard. 

Además, existen otras aplicaciones, como Leonardo, que genera hasta 150 imágenes por día siguiendo instrucciones similares a las del Bing. También se tiene el Transformador Preentrenado Generativo (ChatGPT), que es muy usado por profesores y estudiantes.  

“El chatGPT está siendo utilizado como asistente en línea que ayuda a buscar información, brinda respuestas a preguntas y ofrece retroalimentación instantánea. Sin embargo, aunque el chatGPT en una herramienta útil, no reemplaza la interacción humana y el apoyo del docente en el proceso de aprendizaje”, puntualiza Mariaca.

El ChatGPT utiliza un modelo de red neuronal para generar respuestas en tiempo real y mantener una conversación fluida. Este modelo se entrena con una gran cantidad de texto para generar respuestas coherentes según el contexto de la conversación. 

Todo apunta a que la IA se convertirá en un elemento crucial en la educación del futuro. Sin embargo, es importante controlar su uso para que el pensamiento crítico y la creatividad no sean afectados por la comodidad que proporciona esta tecnología.

“Se debe tratar el tema con mucho cuidado y hacer notar que la interacción entre humanos para un mejor aprendizaje puede dar mayores resultados con el apoyo de la inteligencia artificial”, indica.

La influencia de la IA en la investigación educativa con un enfoque transcomplejo implica deconstruir y reconstruir y asumir políticas orientadas a responder a los constantes cambios y la diversidad cultural y multilingüe a través de la investigación transdisciplinar.

“Luego de examinar las premisas de la pedagogía acerca de la educación compleja y llegando a la transcompleja, es importante señalar el propósito de implementar esta revolución educativa científica, ya que promueve la segmentación complementaria entre el paradigma complejo y el estudio transdisciplinario y hacer notar que en la actualidad es importante el uso de la inteligencia artificial (…), según la académica.

Importancia de la investigación educativa

La investigación educativa es de suma importancia cuando se encaran procesos de mejora de la calidad de la educación ya que proporciona información valiosa sobre las mejores prácticas en la enseñanza, así como nuevas técnicas y métodos. Además, contribuye en la formulación de políticas educativas efectivas y a la toma de decisiones.

Sin embargo, si no se tiene un control adecuado de la inteligencia artificial en etapas tempranas de la educación, se corre el riesgo de perder el libre pensamiento y la creatividad de niños y jóvenes.

En definitiva, la IA tiene el potencial de transformar la investigación educativa del futuro permitiendo realizar búsquedas que faciliten la investigación, además de fomentar habilidades como el pensamiento crítico y la resolución de problemas adoptando una visión holística y colaborativa para solucionar problemas globales de la investigación educativa. 

“No obstante, es importante no perder de vista el papel fundamental que tienen los docentes y la interacción humana en la formación de los estudiantes”, concluye la investigadora.