Las clases en línea hacen más efectivo el aprendizaje continuo 

Las clases en línea juegan un papel importante en el aprendizaje continuo y han demostrado ser una respuesta efectiva en muchos aspectos. Se trata de una dinámica de enseñanza - aprendizaje donde los docentes y los estudiantes pueden interactuar sin necesidad de estar presentes en el mismo espacio.

Desde hace un año, Isabel da clases de la materia de Cálculo en la universidad. Si bien ella se tituló hace como 10 años, durante el encierro por la pandemia aprovechó para hacer un diplomado virtual en educación superior y otros cursos de especialización profesional que le permitieron capacitarse y postular a la docencia universitaria.

Isabel indica que cada uno de los cursos que tomó virtualmente la actualizaron en varios aspectos de su profesión y a conocer a profundidad plataformas digitales que le ayudan al momento de organizar sus clases. Actualmente, también de forma virtual, ella está cursando la maestría de una universidad española y asegura que seguirá tomando otras clases que complementan su profesión y la docencia que da.

Las clases virtuales permiten a los estudiantes aprender a su propio ritmo y son una opción para todas aquellas personas, motivadas por seguir aprendiendo, y que de alguna manera ya están familiarizadas con las tecnologías.   

Ariel Villarroel, de la Jefatura de Enseñanza Aprendizaje (JEA) de la Universidad Franz Tamayo, Unifranz, indica algunas razones por las cuales las clases en línea pueden ser una parte crucial del aprendizaje continuo.

  1. Acceso global: las clases en línea permiten a las personas acceder a una amplia gama de cursos y recursos educativos sin importar su ubicación geográfica. Esto abre oportunidades para aprender de instituciones y expertos de todo el mundo.
  2. Flexibilidad: ya que ofrecen flexibilidad en términos de horarios y ubicación. Puedes aprender a tu propio ritmo y en horarios que se adapten a tus compromisos laborales y personales.
  3. Variedad de opciones: existe una gran variedad de cursos en línea que abarcan temas inimaginables. Desde cursos académicos hasta habilidades prácticas y creativas, las opciones son casi infinitas.
  4. Autodirección: a menudo, las clases en línea requieren una mayor autodisciplina y habilidades de autogestión. Esto puede ayudar a desarrollar la capacidad de establecer objetivos, administrar el tiempo y mantener la motivación, habilidades valiosas para el aprendizaje continuo.
  5. Actualización constante: dado que el contenido en línea puede actualizarse fácilmente, las clases en línea pueden reflejar las últimas tendencias y desarrollos en un campo determinado. “Esto es especialmente útil en áreas que evolucionan rápidamente, como la tecnología”, aclara Villarroel.
  6. Asequibilidad: en muchos casos, las clases en línea son más económicas que las opciones tradicionales de educación presencial, lo que hace que el aprendizaje continuo sea más accesible para una variedad más amplia de personas.
  7. Aprendizaje interactivo: muchas plataformas de clases en línea ofrecen foros de discusión, sesiones de preguntas y respuestas en vivo y actividades interactivas que fomentan la colaboración y la participación activa.
  8. Diversidad de formatos: las clases en línea pueden presentarse en una variedad de formatos, como videos, lecturas, ejercicios prácticos y evaluaciones, lo que se adapta a diferentes estilos de aprendizaje.

Aunque las clases en línea ofrecen muchas ventajas para el aprendizaje continuo, es importante reconocer que no son la única solución. 

“El aprendizaje continuo puede involucrar una combinación de enfoques, que podrían incluir cursos en línea, seminarios presenciales, talleres, tutorías personales y más. La elección depende de tus preferencias, objetivos y necesidades de aprendizaje específicas”, puntualiza el académico.

El aprendizaje continuo tiene un efecto inmediato y deseado, que es la empleabilidad permanente. Luz Vanzulli, directora ejecutiva Latam Sur, formación a lo largo de la vida, educación continua y posgrado, del Tecnológico de Monterrey, asegura que la formación permanente es la que viene a dar respuesta a una necesidad social, de aprendizaje del ser humano para florecer permanentemente. 

“El cerebro, todos los días se transforma y todos los días se ordena, y se limpia”, dice la experta que participó en el IV Foro Internacional ‘Innovación Tecnológica y Gobernanza en la Educación Superior’, que organizó Unifranz, en junio de este año.