¿Por qué los estudiantes deben aprender a resolver problemas?

El aprendizaje basado en la resolución de problemas es una metodología educativa innovadora que trasciende la mera transmisión de conocimientos para enfocarse en el desarrollo de habilidades prácticas y competencias profesionales relevantes. 

Esta aproximación pedagógica tiene como objetivo principal formar a los alumnos para que sean capaces de analizar y afrontar los desafíos de manera efectiva, reflejando así el entorno profesional al que se enfrentarán en el futuro.

En este enfoque, los estudiantes se convierten en protagonistas activos de su proceso de aprendizaje al enfrentarse a situaciones problemáticas reales o simuladas que demandan la aplicación de conocimientos teóricos en contextos prácticos. 

Pablo Llano, de la Jefatura de Enseñanza y Aprendizaje (JEA) de la Universidad Franz Tamayo, Unifranz, explica que se trata de un método educativo centrado en el estudiante, quien debe enfrentarse a situaciones del mundo real.

“En esta metodología es el propio estudiante quién busca una solución.  El facilitador supervisa y orienta el proceso de aprendizaje, que busca . Esta metodología estimula el pensamiento crítico y desafía a los estudiantes a pensar de manera crítica y analítica. La resolución de conflictos ayuda a resolver disputas y mantiene un ambiente de aprendizaje positivo”, puntualiza.

En tanto, para Gustavo Vargas, también del JEA Unifranz, en el aprendizaje basado en problemas, los estudiantes se enfrentan a problemas complejos y desafiantes que deben resolver a través de la investigación y el razonamiento. 

“Fomenta la resolución de problemas críticos y la toma de decisiones informadas”, especifica el académico.

Evidentemente, al abordar estos problemas, los alumnos no solo consolidan su comprensión de los conceptos fundamentales, sino que también desarrollan habilidades como el pensamiento analítico, la resolución de problemas, la toma de decisiones y la colaboración.

El aprendizaje basado en la resolución de problemas busca trascender la mera acumulación de información para promover un aprendizaje significativo y duradero. 

Al enfrentarse a desafíos complejos, los estudiantes se ven motivados a explorar diversas estrategias, a reflexionar sobre sus propios procesos de pensamiento y a aprender de sus errores. Este enfoque fomenta la autonomía, la creatividad y la capacidad de adaptación, cualidades esenciales en un mundo laboral en constante evolución.

Trabajo colaborativo

El aprendizaje basado en la resolución de problemas fomenta el trabajo colaborativo, ya que muchos problemas requieren de la combinación de habilidades y conocimientos diversos que se logra a través del intercambio de ideas y la colaboración con los pares.

“Los estudiantes aprenden a comunicarse de manera efectiva, a negociar soluciones y a apreciar la diversidad de enfoques frente a un mismo problema”, sostiene Gustavo Vargas.

Este aprendizaje se erige como una poderosa herramienta educativa que prepara a los estudiantes para enfrentar los desafíos del mundo laboral actual y futuro. Al potenciar el desarrollo de competencias profesionales clave, este enfoque no solo promueve el éxito académico, sino que también sienta las bases para una carrera profesional sólida y satisfactoria.

Beneficios del aprendizaje basado en problemas

Según Llano, este tipo de aprendizaje tiene múltiples beneficios para los estudiantes porque mejora la resolución de problemas, las habilidades de colaboración y genera mayor entusiasmo y compromiso con el aprendizaje, pues se lo aplica a situaciones del mundo real.

“Los estudiantes asumen la responsabilidad de su propio aprendizaje ya que, al contar con un problema que estimula su cerebro, buscan diferentes formas para hallar solución, además de realizar la contextualización clara de una determinada realidad”, agrega. 

Tips para lograr aprendizajes significativos 

El académico menciona cinco tips para que los estudiantes logren aprendizajes significativos a partir de esta metodología:

  • Contextualizar bien un problema para tener opciones claras. 
  • Identificar el problema real a través de la discusión en grupo. 
  • Buscar activamente información y conocimientos relacionados al problema. 
  • Los resultados se deben comunicar y discutir en clase.
  • Todos deben plantear sus puntos de vista para observar si comprendieron el aprendizaje. 

“En estos casos, es importante crear escenarios de aprendizaje desafiantes y significativos, contar con evaluación equitativa, garantizar que la evaluación sea objetiva y justa para todos los estudiantes y, finalmente, tiempo adicional para la planificación y la implementación efectiva” agrega Llano.

Por su parte, Vargas menciona que, dentro de la variedad de métodos didácticos utilizados en la enseñanza, la elección del método adecuado dependerá de los objetivos de aprendizaje, los estilos de enseñanza y las necesidades de los estudiantes en un entorno educativo específico.

Los métodos didácticos tienen un impacto significativo en el proceso de enseñanza aprendizaje al influir en la motivación de los estudiantes, la comprensión profunda, la colaboración, la individualización, la aplicabilidad práctica, la creatividad y la evaluación. 

“Los tiempos y las formas en que las personas aprenden han cambiado. Hoy, los métodos en los cuales los estudiantes eran sujetos pasivos han quedado en el olvido. Ahora, los estudiantes son los protagonistas de su propio aprendizaje porque están involucrados activamente en su propia formación”, finaliza el pedagogo.